"Muchos de los estudiantes que recibimos en los salones de clase carecen de la fortaleza emocional que se requiere para concentrar, analizar, resolver problemas y producir ideas. Encontramos muchos niños tristes, frustados, resignados, molestos, aislados, con poca motivación, sin destreza de comunicación y acostumbrados al acoso y al maltrato. Para desarrollar las mentes creativas y emprendedoras que necesita nuestra sociedad, es indispensable atender con prioridad el desarrollo emocional y social de nuestros estudiantes. En muchos casos es necesario sanar las heridas y el dolor emocional que traen al salón de clases, antes de pretender que desarrollen el gusto por la lectura, la escritura, las artes, la ciencia y las matemáticas."
Dra.Gloria Baquero Lleras